DANIELA HERRERO
Las canciones dicen más,que palabras sin pensar...
es porque cuando necesite ayuda casi nadie estuvo. Si intento olvidar es porque sé que el pasado pega duro. Si intento mejorar es porque no me quiero quedar en el intento, de no hacer nada por temor y dejar final abierto. Si hoy la quiero luchar es porque siento que queda mucho para dar aquí adentro. Si me prohíbo cosas es porque de lo malo se aprende y de lo bueno se vive. Si espero es porque el tiempo pone todo en su lugar, todo va a pasar y algún día llegará esa idea a la que llaman paz.Si creo en el destino es porque la vida me llevo por caminos que nunca pensé que iba a pisar.
Los amigos también te decepcionan y no se necesita llegar a la vejez para darse cuenta. Así como muchos opinan que el amor te traiciona, bueno, la amistad también se desquita a su manera. Aprendí a no tomar a la ligera el término amigo y a considerarlo varias veces antes de otorgar a alguien ese título. No digo que nadie de los que halla conocido no se los merezca, pero confundir amistad con "buenos conocidos" puede jugar en contra. Los amigos también te dan la espalda, también se van, también te apuñalan por atrás, o peor aún, se ríen en tu cara, también te dicen que te quieren pero no te dejan pasar una; también te cancelan los planes y después reclaman por más tiempo porque supuesta mente estás descuidando la amistad. Y como en el amor, hoy te dicen que sos el amor de su vida y mañana se lo dicen a otra, en la amistad pasa lo mismo, ayer eras su mejor amiga y mañana lo será otra. Es horrible cruzarte en la calle con alguien que alguna vez compartieron todo, y hoy sólo son dos extraños que se saludan con un incómodo y cortante "hola". Pero así es la vida, lo que te quita por un lado te lo devuelve de otra forma, lo que no te mata te fortalece y la soledad suele ser una mejor compañía.